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Hasta un 50% de las personas con enfermedad de Parkinson muestran síntomas de disfagia y en hasta un 95% se observan anomalías en una video-esofagografía.

Para cerrar el año, me he animado a escribiros un breve artículo relacionado con las comidas que tanta importancia cobran en estas fechas. No voy a hablaros de los turrones y mazapanes que ya estareis cansados de escuchar siempre lo mismo. Esta vez quiero hablaros de la disfagia en el párkinson.

La enfermedad de párkinson es un trastorno del movimiento que se caracteriza por la pérdida de neuronas dopaminérgicas trae consigo la aparición de distintos síntomas motores (temblor, lentitud de movimiento, rigidez…) y no motores (depresión, insomnio, problemas en el control de impulsos, etc.).

A día de hoy, no existen tratamientos curativos para el párkinson. Los fármacos y otras terapias más avanzadas como la estimulación cerebral profunda (BCI por sus siglas en inglés), van encaminadas a paliar los síntomas y mejorar la calidad de vida de las personas con párkinson y sus familias.

No todas las personas con párkinson desarrollan todos los síntomas ni la progresión de la enfermedad es igual para todos, por eso la personalización de los tratamientos y de las terapias rehabilitadoras son la clave para un buen manejo de la enfermedad.

Alguno de los síntomas que pueden aparecer con la evolución de la enfermedad son los problemas en la deglución. Con el párkinson, todo se ralentiza incluyendo la capacidad para tragar o la velocidad a la que se mueve el intestino. Esto trae consigo complicaciones como atragantamientos, estreñimiento o problemas de reflujo. Por este motivo, la alimentación ha de ser otro aspecto a tener en cuenta a la hora de hablar del tratamiento en la enfermedad de Parkinson.

Debemos contemplar la alimentación de la persona con párkinson como un pilar fundamental de su tratamiento.

Un problema preocupante e infradiagnosticado es la disfagia. Se tarda mucho en diagnosticar en gran parte porque los pacientes/familiares no terminan de identificarla como un problema hasta que no está en una fase avanzada. No obstante, prestando atención a algunos indicativos de la disfagia, se puede mejorar la calidad de vida y prevenir problemas como atragantamientos, infecciones respiratorias, neumonías o malnutriciones.

Consulta a tu médico si notas alguno de estos síntomas, pueden ser indicativos de disfagia:

  • Dolor o incapacidad para tragar.
  • Tos o arcadas
  •  durante las comidas.
  • Voz ronca.
  • Quedan restos de comida en la boca o en la parte interior de las mejillas.
  • Babeo.
  • Pérdida de peso no intencionada.
  • Sensación de que la comida se queda atascada a la altura del pecho.
  • Reflujo.

Esta semana, he escrito un artículo en el blog de la Federación Española de Párkinson que te recomiendo que leas si quieres recoger algunas ideas para preparar las comidas navideñas para las personas con disfagia. «Disfagia + Parkinson también puede ser igual a felíz Navidad».

Feliz Año Nuevo

Referencias:

Disfagia. Guías   Mundiales   de   la   Organización   Mundial   de Gastroenterología.  Actualizado en septiembre de 2014.

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