Seleccionar página

El aguacate, es una fruta que me encanta, por su versatilidad, sabor, textura y por su puesto por su valor nutricional.

Hace unos años, era difícil encontrar aguacates en las fruterías, la gente no los conocía, no sabía cómo se tomaban ni los beneficios que les podían aportar, pero afortunadamente, esta deliciosa fruta de desproporcionada semilla, se está haciendo un hueco importante en nuestras casas.

Es una realidad, que uno de los puntos fuertes del aguacate es su alto contenido en ácidos grasos omega 3 y vitamina E. Esta combinación, hace que el aguacate tenga un gran potencial para disminuir el riesgo cardiovascular de una persona, ya que mejora los niveles de colesterol disminuyendo el colesterol total, el LDL y los Triglicéridos (1).

La propiedad cardioprotectora de los ácidos grasos omega 3, ya casi está en el saber popular y hasta nos recomiendan por televisión aumentar el consumo de estas «grasas buenas», por eso, hoy quiero mostraros otra fantástica propiedad del aguacate relacionada con la salud.

Es cierto, que aún son estudios con muestras de población pequeña, pero de seguir obteniendo resultados tan positivos en esta línea de investigación, la calidad de vida de muchas personas mejoraría considerablemente.

Me estoy refiriendo al tratamiento de la osteoartritis.

Esta enfermedad, es el trastorno articular más común y mediante el cual, el cartílago de las articulaciones se va desgastando. Produce dolor, rigidez y debilidad en los ligamentos articulares y va asociada a una disminución de la calidad de vida de la persona que lo padece. Su tratamiento es crónico y lleva asociado un gran número de fármacos que con el paso del tiempo va aumentando y en ocasiones será necesario el tratamiento quirúrgico.

Se está investigando, como algunos de los componentes del aguacate podrían podría disminuir el dolor, mejorar la funcionalidad e inflamación articular e incluso la regenerar el cartílago de las personas con osteoartritis.

Los estudios se desarrollan con un tratamiento oral en forma de capsulas compuestas por extracto de aguacate y soja (ASU, por sus siglas en ingles), rico en lípidos insaponificables.

El primer estudio que os presento, se ha realizado por parte del departamento de reumatología del National Institute of Geriatrics, Rheumatology and Rehabilitation en Warsaw, Poland, para personas con osteoartritis de rodilla y concluyen que tras 6 meses de tratamiento con ASU, la mayoría de los pacientes adheridos al tratamiento muestran un alivio gradual del dolor articular, mejoría en la capacidad funcional y una reducción significativa en el consumo de AINEs (antiinflamatorios no esteroideos). A su vez, no se encontraron reacciones adversas graves asociadas a este tratamiento (2).

Otro estudio publicado en la revista Annals of the Rheumatic Diseases, también trae resultados esperanzadores para las personas con osteoartritis de cadera. En esta investigación desarrollada por el departamento de reumatología del St-Antoine Hospital, en París, vieron que los ASU podrían enlentecer el avance de la enfermedad, ya que se observó un menor desgaste del cartílago en los pacientes que tomaron el tratamiento basado en los ASU (3).

Y, por último comentaros el artículo que se publicó en el Journal of Inflammation, donde se asociaron los ASU a una molécula denominada epigalocatequina galato (EGCG). Aquí los investigadores demostraron, que esta asociación tiene actividad antiinflamatoria ya que regularía dos moléculas responsables de la inflamación. Entonces, una combinación de ASU y EGCG, podría ser una estrategia prometedora para inhibir la inflamación articular asociada a la osteoartritis (4).

Como vemos, parece que el aguacate aún tiene propiedades por explorar que van más allá de la regulación de los niveles del colesterol.

Su consumo dentro de una dieta equilibrada contribuye al mantenimiento de la salud, pero en ocasiones y en función de los requerimientos de la persona o en situación de enfermedad, la suplementación con ASU o ácidos grasos Omega 3, podrían ser una alternativa o complemento al tratamiento convencional en la hipercolesterolemia o la osteoartritis.

Pero como siempre digo, hay que interpretar estos resultados con cautela, se necesita continuar investigando para ver los resultados a largo plazo y corroborar los estudios que hay hasta ahora. No hay que olvidar, además que los complementos alimenticios se han de tomar con asesoramiento profesional y en el conjunto de una dieta equilibrada, de lo contrario no se obtendrá ningún beneficio e inclusive pueden aparecer efectos secundarios no deseados.

¡Empieza hoy a cuidar tu salud con tu alimentación!

BIBLIOGRAFÍA:

(1) Impact of avocado-enriched diets on plasma lipoproteins: A meta-analysisPeou, Sokunthea et al.Journal of Clinical Lipidology , Volume 10 , Issue 1 , 161 – 171

(2) Głuszko, P., & Stasiek, M. (2016). Symptom-modifying effects of oral avocado/soybean unsaponifiables in routine treatment of knee osteoarthritis in Poland. An open, prospective observational study of patients adherent to a 6-month treatment. Reumatologia, 54(5), 217–226.

(3) Maheu E, Cadet C, Marty M, et al Randomised, controlled trial of avocado–soybean unsaponifiable (Piascledine) effect on structure modification in hip osteoarthritis: the ERADIAS studyAnnals of the Rheumatic Diseases 2014;73:376-384.

(4) Ownby, S. L., Fortuno, L. V., Au, A. Y., Grzanna, M. W., Rashmir-Raven, A. M., & Frondoza, C. G. (2014). Expression of pro-inflammatory mediators is inhibited by an avocado/soybean unsaponifiables and epigallocatechin gallate combination. Journal of Inflammation (London, England), 11, 8. http://doi.org/10.1186/1476-9255-11-8

Pin It on Pinterest

Share This